Quantcast
El tiempo en: San Fernando
Martes 07/02/2023  

El cementerio de los ingleses

Esto viene de Alemania

Además, la pieza no sólo venía de lejos; además, venía poco menos que andando

Publicado: 24/01/2023 ·
11:33
· Actualizado: 24/01/2023 · 11:33
Autor

John Sullivan

John Sullivan es escritor, nacido en San Fernando. Debuta en 2021 con su primer libro, ‘Nombres de Mujer’

El cementerio de los ingleses

El autor mira a la realidad de frente para comprenderla y proponer un debate moderado

VISITAR BLOG

¿Cuántas veces hemos llevado el coche al mecánico y nos ha dicho que tenía que tardar porque la pieza averiada venía de muy lejos? Alemania y Francia eran los países más referidos, aunque ahora, tal como está el mercado del automóvil, podríamos hablar de Corea (KIA), Rumanía (Dacia) o la mismísima Conchinchina. Además, la pieza no sólo venía de lejos; además, venía poco menos que andando. Algo así ocurre algunas veces con las calderas y la climatización de las piscinas municipales.

Hace poco, una señora que conozco desde que era niño se ponía en contacto conmigo. Venía indignada de la piscina de Bahía Sur. Al parecer, el agua de la piscina estaba helada y la climatización en los vestuarios no hacía sino aumentar la sensación de frío. Al parecer, había una caldera estropeada. Hasta ahí, no pasa nada, es normal que en maquinaria que está en funcionamiento todo el día haya averías puntuales. Sin embargo, se ha dado la coincidencia de que hace un par de días había un cartel en la piscina de La Magdalena haciendo referencia a un problema similar y que se prolongaría durante varios días. No sé, a día de hoy, qué recorrido tienen las quejas de los usuarios y si llegan a los responsables, tanto la empresa adjudicataria o al propio Ayuntamiento de San Fernando. De hecho, desconozco hasta qué punto se han formulado formalmente. En cualquier caso, todo tiene margen de mejora y sólo quiero exponer aquí las soluciones que se me ocurren al respecto.

Para una ciudad que se autodenomina Ciudad del Deporte, es primordial que sus instalaciones deportivas funcionen debidamente. Esto implica cuidar los recursos, tanto humanos como materiales, destinados al mantenimiento de las mismas. En cuanto a los recursos humanos, es cuestión de dejarse de contratos de concesión bajo mínimos y cuidar las condiciones de trabajo de los profesionales dedicados a velar por el buen funcionamiento de los equipos. Si alguien tiene que hacer trabajos en altura, tendrá que cobrar por peligrosidad, tener las nóminas en regla y las jornadas y funciones bien definidas. Como ya cité alguna vez, el magnate Richard Branson decía «cuida a los empleados y ellos cuidarán a los clientes». Si cambiamos clientes por usuarios de instalaciones municipales o por ciudadanos, lo ajustaremos casi perfectamente al asunto que nos ocupa hoy.

En cuanto a los recursos materiales, es importante contratar un stock de mantenimiento que pueda ser suficiente para toda la vida útil de los equipos de que se dispone. Es decir, si una maquinaria va a estar veinte años funcionando a pleno rendimiento durante todo el día y casi todos los días, tiene que haber repuestos de cada pieza en cantidad proporcional a la frecuencia con la que se pueden estropear. Eso evitaría tener que hacer apaños ante la ausencia de esas piezas de repuesto y garantizar el funcionamiento óptimo que una instalación municipal debe ofrecer a sus usuarios. Si, además, los equipos tienen ya muchos años y las averías son frecuentes, hay que tener prevista una partida presupuestaria para su sustitución. No hay más tu tía. Y, por supuesto, asumir mayores responsabilidades por parte del Ayuntamiento. Saben que siempre abogo por la recuperación de lo público por parte de la Administración o, al menos, que los responsables de contratación asuman su parte cuando las cosas no funcionan debidamente.

Esto no viene sólo por presumir de Ciudad del Deporte como eslogan para nuestra ciudad. Estamos hablando de niños que realizan actividades, tanto extraescolares como terapéuticas. Hablamos de personas mayores que van a rehabilitación o que tratan de conservar la mejor funcionalidad posible para su cuerpo mediante el ejercicio. Y, por supuesto, de las personas que practican natación y sus distintos derivados. En resumen, hablamos de bienestar para la ciudadanía de San Fernando. Y esa es responsabilidad del Consistorio, no viene de Alemania.

 

TE RECOMENDAMOS

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN