La incredulidad del eterno engaño

Publicado: 11/12/2021
Autor

José Diego Amores Revuelta

José Diego Amores Revuelta es licenciado en Historia y Archivero con influencia petermanesca

Reflexiones desde el sofá

Columnas de opinión que sólo pretenden invitar a la reflexión del lector sobre temas de actualidad

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Se han presentado dos proyectos hoteleros para dar un salto de calidad en la industria turística de nuestro pueblo uno en el puerto y tres en el Següesal
Mi pueblo, Barbate, es el más bello que conozco y lo digo con toda la objetividad que pueda tener alguien que ha nacido aquí. Enclavado junto al mar, mirando hacia tierras africanas y con el olor de la sal y del océano que besa las orillas de sus playas y te conducen al Parque Natural de la Breña, todo un sueño de lugar donde vivir. 

Sin embargo, ese paraje onírico se vio un día afectado por el desembarco militar, ocupando la zona del Retín, una invasión pacífica, que privatizó el crecimiento del municipio, aunque eso sí, también es cierto que preservó los vestigios de la Historia que se esconden en sus montículos. Entre el agua, el campo, y el ejército nos dejaron un reducto urbano donde cada día es más difícil mantener un estado decente. Maniobras militares, que imposibilitan la pesca en la Bahía o dificulta el tráfico por la carretera que conduce a Zahara, ruido de vuelos rasantes que genera inquietud al visitante y a los vecinos, y privación de unos terrenos naturales en primera línea de playa en nombre del servicio a la seguridad nacional. 

La industria motora de Barbate es el Turismo que ha tomado el relevo de una cada vez más debilitada pesca. De la mano de la gastronomía de manera muy especial el Turismo Gastronómico, ha atraído a miles de paladares ansiosos por degustar el producto autóctono del mar y de nuestra tierra, pero además se le ha venido uniendo una producción cultural que generaría la envidia de cualquier gran capital de provincia. Sin embargo, somos un pueblo mal tratado por las administraciones, y de manera reiterada. Proyectos fantasmas que vuelan antes de llegar, ayudas económicas que no llegan, propuestas no de Ley que se presentan desde la oposición en el Gobierno Central para olvidarse de ellas cuando se alcanza la gloria del Gobierno. Un Centro de Salud, que no da abasto a la atención de sus pacientes, sobre todo en verano, unos pacientes que en estos días de frío se ven obligados a pasar horas en la puerta de la Casa del Mar hasta poder pasar, ya lo decía algún auxiliar, “no morirán de Covid pero sí congelados”. 

El empleo, uno de los problemas más importantes de la localidad, ha mejorado notablemente en los últimos años, pero aun así sigue siendo un lastre para muchas familias barbateñas. Los famosos hoteles fantasmas que vienen se anuncian y luego desaparecen, recuerdo cuando apenas era un niño una maqueta en la Sala de Exposiciones de la Casa de la Cultura, donde se proyectaba un hotel con unos ascensores de paredes de cristal que bajaban por el acantilado del Tajo, algo casi futurista, que fue inviable por no respetar el medio. Otro fue los famosos hoteles de la TUI que se pondrían en Zahora, pero también volaron por ser una “pantalla visual” y por último el hotel de la B5. Y es parece que todos los Gobiernos locales deben ser seducidos por inversores de hoteles, que por una razón u otra terminan desapareciendo, por eso cada vez, valoro más esos pequeños hoteles de inversores locales, que dan ese servicio para quien nos visita.  

En estas semanas se han presentado dos proyectos hoteleros para dar un salto de calidad en la industria turística de nuestro pueblo uno en el puerto y tres en el Següesal. Ambos proyectos han vuelto a genera una moderada ilusión en el pueblo, la experiencia del pasado hace que se tema otra “fantasmada”, esperemos que no sea así, y que los proyectos sean reales y que no inventemos artísticas profecías, para demoler la primera piedra. Démonos la oportunidad de soñar con una realidad, y no derribemos un proyecto con escusas medioambientales, para una zona urbanizable, privada y fuera del ámbito del Parque Natural y la costa, por eso yo también digo Sí al Següesal, y Sí a Barbate

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