Quantcast
El tiempo en: San Fernando
Miércoles 06/07/2022  

El cementerio de los ingleses

Okupas

Se hizo muy popular eso de “ir a comprar el pan y que te quiten tu casa”. Ya ni de vacaciones, a por el pan

Publicado: 21/05/2022 ·
14:39
· Actualizado: 21/05/2022 · 14:39
Autor

John Sullivan

John Sullivan es escritor, nacido en San Fernando. Debuta en 2021 con su primer libro, ‘Nombres de Mujer’

El cementerio de los ingleses

El autor mira a la realidad de frente para comprenderla y proponer un debate moderado

VISITAR BLOG

Desde hace ya años, el asunto de la okupación ha sido objeto de polémica intermitente. Según la temporada, estaba en el centro del foco mediático o en la más absoluta irrelevancia. Incluso, como pasó hace uno o dos veranos, coincidían misteriosamente en el tiempo un aumento de las noticias en los medios sobre usurpaciones de viviendas y una campaña publicitaria bestial de una conocida empresa de alarmas. Curiosamente, no fue un boom de anuncios de empresas de seguridad, sino concretamente de una. Si fuera malpensado, diría que dicha empresa durante unos meses marcó la agenda de los informativos en todas las cadenas. Por suerte, no lo soy. De hecho, soy más sarcástico que malpensado.

Sé que menciono mucho las redes sociales, si bien es lógico por ser un termómetro más o menos fiable de la opinión de la sociedad al respecto de cualquier tema. Se hizo muy popular eso de “ir a comprar el pan y que te quiten tu casa”. Ya ni de vacaciones, a por el pan. Algo que me parece exagerado, la verdad, toda vez que existe cobertura legal para echar a los okupas con los tipos jurídicos de allanamiento de morada y de usurpación de la propiedad. De hecho, me resulta sorprendente que los agentes de la ley no lo hagan ipso facto al contar con dicha cobertura legal. Aunque también es cierto que no conozco los pormenores en las normas de actuación de dichos agentes, me desconcierta que gente como Desokupa pueda hacer algo y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no. Algo no encaja en este puzzle.

Ya que me insisten para que hable del tema, me indignó profundamente el caso de una señora que decía haber sido expulsada de su vivienda por su cuidadora, la cual okupaba su vivienda. Tras horas y horas de televisión, expresiones de odio hacia la supuesta okupa por ser extranjera (o eso decían) y una línea común en el tratamiento de la noticia por parte de casi todos los medios, ocurrió algo inesperado: se descubrió el pastel. Ni la cuidadora era cuidadora ni la okupación era tal cosa, sino que se trataba de una estudiante a la que se había alquilado el piso y a la que querían echar por intereses poco claros. Aunque esta vez el desmentido al bulo fue público y notorio, esto se produjo porque el macarra de Desokupa en cuestión cometió el error de empujar a la reportera de uno de los programas que cubrían la noticia, provocando la respuesta contundente del espacio televisivo. Lo peor es que el daño ya estaba hecho y la cantidad de mensajes de odio contra la joven, aunando okupación y racismo, ya habían sido recibidos.

Sea como fuere, no debemos confiarnos con este asunto de la okupación. Desde hace unos años, los okupas pueden empadronarse bajo ciertas condiciones. Y claro, con un padrón pueden optar a ayudas y paguitas. ¿No se dan cuenta los dirigentes de que eso fomenta la okupación? ¿No podremos salir tranquilos de nuestras casas por si viene alguien y nos la usurpa vilmente? Es que no puede ser, la ley favorece a aquellos que buscan casa gratis y paguita para no trabajar. Por suerte, algunas administraciones sí que actúan. Pregunten a ese señor de Salobreña, lugar donde el Ayuntamiento ha anulado el padrón de la okupa de su vivienda. El pobre había salido a por el pan y al volver se encontró a Macarena Olona. Si es que va a ser verdad que sólo vienen a por las paguitas.

TE RECOMENDAMOS